jueves, 23 de junio de 2011

Vamos ha hacer la mejor película de amor de la historia

Dibujar su inicial por todos lados, e incluso su mano. Sonreír cuando te habla como si fuera lo más gracioso del mundo y decirle con esa vocecita que es tonto. Obsesionarte con las llamadas perdidas, su voz y sus mensajes interminables. Creer que su olor ha de formar parte de cualquier molécula de oxigeno que inspires, que sus pupilas y sus iris van a acabar de trastornarte, porque esos ojos... son encantadores. Tararear esa canción porque así te acuerdas de él en todo momento. Eso, eso exactamente, es de lo que te hablaba.

Ya no me acuerdo de tu risa ni de tu prisa por darme un beso

¿Te das cuenta? Tu nombre ya no suena como antes. Ya no cuento nuestra historia con tanto amor, solo digo lo que hubo, lo que fuimos capaces de crear. Ya no me duele tanto cuando no haces nada, o cuando haces demasiado, ya ni me sorprende... No me preocupo por estar siempre ahí, pero si me preocupo por estar. Ya no lloro cada noche, solo de vez en cuando, y a veces hasta me entra la risa. Esto se esta convirtiendo en rutina, y como es costumbre, yo no haré nada para cambiarlo. Ahora ya, decides tú. El mundo es gilipollas ¿no crees?

Desea hasta no poder desear más

Deseos de libertad, de poder hacer lo que me de la gana, de ser feliz sin más; de no dar explicaciones, de no tener un lugar fijo donde dormir, de soñar, soñar y soñar... De reir hasta las tantas, de sufrir cuando sea necesario. Ganas de comerte el mundo, de viajar al lugar menos pensado, con lo puesto, un bocadillo y 20 euros; solo quiero salir de aquí de esta monotonía... Del mismo lugar. Quiero conocer mundo, conocer gente nueva, nuevas experiencias, nuevas sensaciones.

Delirante, loca, enferma y feliz

¿Sabes por qué me llaman loca? Porque disfruto de cada una de las putas locuras que el mundo tiene reservadas para mí. Vivo entre tacones altos, botellas de ron y besos que no siento. Tengo mil argumentos para morir ahora mismo, pero querido desconocido, con este vaso en la mano y tu mano en mi culo tengo mil y un argumentos para seguir viviendo.

miércoles, 22 de junio de 2011

Necesito que vuelvas, no se vivir sin ti...

La mayoría de las personas creen que lo importante de la vida es ir de fiesta, tener novios o intentar ser lo más perfecto que se pueda para quedar bien delante de la gente... y así podría enumerar muchísimas cosas más. Llega un momento en la vida en que algo pasa, algo te cambia y empiezas a ver las cosas desde otro punto de vista y todas esas cosas te parecen una verdadera chorrada, porque de lo que no te dabas cuenta es que lo más importante de tú vida, lo tienes día a día a tu lado y no sabías valorarlo. Sólo cuando ves que puedes llegar a perderlo, sólo en ese momento, empiezas a valorar a esa persona, la única persona que realmente daría la vida por ti... Y que ahora sé que yo la daría por ella. Dejaría todo, dejaría de existir para que ella siguiera en pie. Yo, he aprendido a valorar a la persona más grande de mi vida... ¡Mi abuela! Ella era la única persona que realmente me apoyaba, me quería y me cuidaba lo mejor que podía. Ella era la única persona que sé que daría la vida por mí. Ella era la única persona que me transmitía ese sentimiento tan grande cuando me miraba. Ella era la única persona que podía abrazarme de esa forma cuando más lo necesitaba. 
¡Ella era única! Pero aprendí todo esto demasiado tarde, y cuando miré hacía atrás ella ya no se encontraba.
A ti abuela. Siento que te debo tanto... Tú eres quien hacía que cada día fuese más especial que el anterior, envolviendo al resto de los seres con esa magia que irradias. Siempre dispuesta a mostrarme la felicidad a través de ese eterna sonrisa. Lo cierto es que pensaba que sin ti no sé qué haría y aun no he encontrado respuesta a eso, porque no sé que hago aquí. Siento que te debo tanto... al fin y al cabo, tu fuiste mi segunda madre. Ese día nos marcó a todos y a todas, el punto mas negro de mi vida. Cuando murió mi abuela. Hace ya seis años que te fuistes de nuestras vidas, hace seis años en estos instantes todos deseábamos irnos contigo, hace seis años nadie podía creerse esto, y hace seis años murió una parte de mí.
Porque yo no tenía ni idea de nada, ni de la vida, de sus significados y puede que hoy día tampoco pero creo que lo que este palo ha podido enseñarme en estos seis años no me lo va a enseñar nadie jamás.
Gracias por haber sido así siempre como tu eres y por haber cuidado siempre de los tuyos. Gracias porque no me ha faltado nunca nada y porque nadie en el mundo logrará sustituir tu puesto. Porque tener una abuela así ha sido lo más grande que me ha pasado en la vida, y lo que nunca me volverá a pasar... Tu recuerdo siempre estará presente, cuenta con ello. Todo lo bueno que me pasa sé que es gracias a ti y eso me hace sentirme muy orgullosa de ser tu nieta. Y el día a día me ha hecho más fuerte para afrontar todo lo que venga por delante, porque no es poco, y no es pequeño el vacío que has dejado, ni la marca que tengo para toda la vida. La de una abuela perdida, porque se pueden tener más hijos, más novios, más amigos... pero no más abuelas como ella...
Te quiero todo lo que no hay escrito y te echo de menos. El recuerdo de una abuela no me lo borrará ni la amnesia más dura ni ninguna otra persona del mundo. 

sábado, 18 de junio de 2011

Dicen tantas cosas...

Dicen que al mal tiempo buena cara, que después de la tormenta siempre llega la calma, pero que al fin y al cabo las cosas nunca cambian. Que todo lo que sube baja, pero que agua que pasa no mueve molinos. También dicen que todo el mundo merece una segunda oportunidad, pero que segundas partes nunca fueron buenas; que quien tiene boca se equivoca y que rectificar es de sabios. Que querer es poder y hace más quien quiere que quien puede, pero que quien todo lo quiere todo lo pierde, además que de donde no hay no se puede sacar. Que quien no arriesga no gana, que quien la sigue la consigue. Que no por mucho madrugar amanece más temprano, pero que a quien madruga Dios le ayuda. Que si te pica te rascas, que todo lo que escuece cura. Que no hay mas ciego que el que no quiere ver, que a palabras necias oídos sordos pero que a buen entendedor pocas palabras bastan. Que la confianza da asco. Y que quien no corre vuela, que ya se sabe que las apariencias engañan y que por supuesto que no es oro todo lo que reluce. Y mira que quieres que te diga si quien avisa no es traidor, que si te he visto no me acuerdo, y que a rey muerto rey puesto. Que más vale solo que mal acompañado.

viernes, 17 de junio de 2011

Hoy voy ciega.


Que no hay monstruos en el armario, ni los reyes magos te vigilan para ver todo lo malo que haces. Sé que los malos son muy malos, y los buenos no son tan buenos. Créeme, que he aprendido que los conciertos están para dejarse los pies, y la voz. Que los besos a escondidas saben mejor. Que un baño de agua fría a veces sienta tan bien como uno de agua caliente. Que el mundo está plagado de personas agradables, y a la vez, de personas que no merecen ser llamadas personas. Ahora sé que no hay calcetines para el pie izquierdo, ni para el pie derecho. Que los tacones a las cuatro de la mañana en una fiesta, ya no están en los pies. Que las medias se rompen muy fácilmente, y que el pintalabios rojo no se borra de las camisas blancas.
Y lo más importante cuando estoy en lo mas profundo de mi ceguera sé que de siete días a la semana, yo te quiero ocho.

Mi vida es mía y de nadie más

¿Quién ha dicho
que no puedo?, si quiero ahora mismo pongo mi canción favorita, tan alta como se pueda y empiezo a cantarla a gritos si eso me hace feliz, ahora mismo puedo desenamorarme, llamar a cualquier chico que conozca y finjir estar enamorada de él, ¿Quién me lo impide?, puedo comerme ahora una enorme tarrina de helado de chocolate y no sentirme culpable, fumarme uno tras otro los cigarros que quedan en mi cajetilla, puedo quedarme despierta hasta las cinco de la mañana si me apetece, ¿Quién va a ser capaz de juzgarme?, puedo ponerme un vestido más corto de lo permitido y parecer una princesa, y bailar claqué en una calle alborotada de gente, sin música, sin saber bailar, sin importarme quién me mire, puedo ir a un parque sólo para sentir que vuelo en los columpios, para volver a mi infacia tan solo unos segundos, o ir al cine sólo para estar en la oscuridad y no sentirme sola, quedar con diez chicos a la misma hora y dejarlos a todos plantados por dar un paseo con mi perro, ¿Quién ha dicho que eso no es normal?, sinceramente prefiero hacer cosas fuera de lo normal, porque la palabra normal suena aburrida, ¿Quién ha dicho que no soy libre?, ¿Quién?, ¿Quién ha dicho que no puedo?