lunes, 31 de octubre de 2011

SCG

El síntoma SCG o "Se creen guapos" es un síntoma que afecta únicamente a los hombres y que,desgraciadamente, no tiene cura. Es un síntoma que afecta al cerebro dejándole con dos únicos pensamientos: Él y el Sexo. Este síntoma va desde los 5 años hasta los 70. En los 5 años aparece cuando a lo mejor tu vas a darle un beso a tu primo chiquitín y te dice: "No me des un beso, ¡FEA!"y tú te quedas un poco pillada, a los 11 son unos bordes que solo saben decir gilipolleces, a los 13 son unos auténticos idiotas que solo buscan dejarte en ridículo, a los 16 son unos flipados que se creen que todo lo que hacemos lo hacemos por ellos. A los 25 son unos patosos. A los 30 unos infieles. A los 45 se creen los reyes de todo y a los 70 se creen más especiales por tener la edad que tienen. Espero que, querida amiga, esto le sirva para informarse y no se extrañe sobre lo gilipollas, estúpidos, flipados y capullos que pueden llegar a ser los hombres, advertirle también, que son felices quedando por encima de nosotras.

miércoles, 26 de octubre de 2011

S

Si, le acabo de dejar una llamada perdida, de esas que suelen significar: ¡Tonto, que me he acordado de ti! y después un sms de esos que si la llamada perdida era poco, el sms lo complementaria aún más. ¿Pero sabéis lo peor de todo? que no contesta. No sé si será que poco a poco se va olvidando de mí, o simplemente porque tiene miedo a expresar sus sentimientos a una niña, porque sí, lo admito soy una niña para el, joder, que tiene diecinueve años, que aún sigo planteándome la triste pregunta de como cojones se ha podido fijar en mi, en una niña de tan solo quince experiencias, y digo quince experiencias porque cada año es como si viviese una nueva. Que como se ha podido fijar en una niña que tiene miedo a demostrar lo que realmente siente, que tiene coraje, pero no el suficiente para poder afrontar la vida tal y como es de puta con ella. Que nunca había echo tantas cosas con una persona desconocida, y digo desconocida porque nunca nadie me había dicho un te quiero a la cara, que ha sido el, el primero en decir que quería estar en mi vida por siempre, pero la puta distancia fue caprichosa y quiso quedarse entre nosotros. Que nos separan unos 47 Kilómetros pero esos kilómetros se convierten en un punta a punta del mundo. Fué decidido, y esperábamos que fuese lo mejor para los dos el compartir una vida como amigos pero siento que cada vez le echo más de menos, su habla, su sonrisa, sus tonterias, que me vuelven competamente indiferente al resto del mundo, sus manias, él. Quiero que sepas que siempre voy a estar aqui por la simple razón de que te lo mereces, porque te mereces que, aunque esta niña pequeña sea como es, la has enseñado una gran parte de la vida que desconocia por completo y simplemente te doy las gracias por haber sido tú el que me ensañara a saber como es realmente la vida y por muy poco que sea, a saber vivirla.

El destino no lo cambias ni tu ni nadie...

Con el tiempo aprendes que en la vida predominan los errores, que el fuego quema y que el agua en exceso ahoga. Que no hay sonrisas que después traigan consecuencias, que las lágrimas abundan, y que la felicidad nunca llega del todo. Que los besos que necesitas no son los que recibes, que lo que deseas no lo tienes, y lo que quieres te cuesta conseguirlo. A día de hoy las cosas son difíciles y quien diga lo contrario miente, porque nadie, absolutamente nadie tiene lo que quiere. Las palabras dichas al azar, los gritos lanzados al viento, los pasos sin rumbo, las calles llenas de murmullo, el mundo girando, la vida llevando su curso como un río que siempre fluye y nunca para, las obligaciones, las preocupaciones, los sueños, los días, las horas; todo se consume como una cerilla, algo que se enciende rápido y que poco a poco se apaga.

martes, 25 de octubre de 2011

Te echo de menos

Por más que digas que la vida es dura y que no has nacido para llevarte grandes tragos de amargura, piensa, que siempre te quedara el pensamiento de que por un momento le importaste.

Martes, 25 de Octubre del 2011

Hace poco, leí que con 50 años habremos conocido a lo largo de nuestra vida a unas veinte mil personas. Haciendo una regla de tres, obtuve que un joven de 17 años, habría conocido aproximadamente a 6800 personas. Pongamos, que la mitad de esas personas, es decir 3400, son hombres, y la otra mitad, mujeres. Y supongamos que de esos 3400, solo un tercio están dentro del margen de edad en el que se incluyen todas las personas con las que podríamos tener una relación. Es decir, descartamos dos tercios, donde se encontrarían personas de las que nunca podríamos enamorarnos (familiares cercanos, ancianos…). Nos queda el siguiente número: 1133’3333… pero redondeando, pongamos unas mil. De todas esas personas, nos enamoraremos de una sola… estamos hablando de 1/1000. Y a su vez, esa persona, se enamorará de una sola entre 1000. De esta manera, la probabilidad de que la persona de la que uno se enamora sea precisamente la persona que se enamora de uno, es según las matemáticas 1/1000 x 1/1000, lo que es igual a una posibilidad entre 1.000.000. Así que, si se diera esa improbable situación de poder estar con la persona que quieres, si el destino ignorase 999.999 otras opciones y convirtiera esa probabilidad que había entre un millón, en un hecho, en una realidad… ¿qué sentido tendría no aprovecharla? ¿qué más da lo que venga luego? ¿qué importa lo complicadas que sean las circunstancias? Si lo más difícil, lo que tenía una posibilidad entre un millón de ocurrir, ya ha ocurrido.

Mi vida es mía y de nadie más

¿Quién ha dicho
que no puedo?, si quiero ahora mismo pongo mi canción favorita, tan alta como se pueda y empiezo a cantarla a gritos si eso me hace feliz, ahora mismo puedo desenamorarme, llamar a cualquier chico que conozca y finjir estar enamorada de él, ¿Quién me lo impide?, puedo comerme ahora una enorme tarrina de helado de chocolate y no sentirme culpable, fumarme uno tras otro los cigarros que quedan en mi cajetilla, puedo quedarme despierta hasta las cinco de la mañana si me apetece, ¿Quién va a ser capaz de juzgarme?, puedo ponerme un vestido más corto de lo permitido y parecer una princesa, y bailar claqué en una calle alborotada de gente, sin música, sin saber bailar, sin importarme quién me mire, puedo ir a un parque sólo para sentir que vuelo en los columpios, para volver a mi infacia tan solo unos segundos, o ir al cine sólo para estar en la oscuridad y no sentirme sola, quedar con diez chicos a la misma hora y dejarlos a todos plantados por dar un paseo con mi perro, ¿Quién ha dicho que eso no es normal?, sinceramente prefiero hacer cosas fuera de lo normal, porque la palabra normal suena aburrida, ¿Quién ha dicho que no soy libre?, ¿Quién?, ¿Quién ha dicho que no puedo?